Escuela de Música municipal San Saastin
La escuela de música de Lakuntza, nació por iniciativa de un pequeño grupo de padres, que debían desplazarse un día sí y otro también, hasta la vecina localidad de Altsasu para que sus hij@s pudiesen cursar sus estudios musicales. Los continuos viajes por carretera, entonces no había autovía, la organización de coches para poderlos llevar y traer, los tiempos de espera y otros muchos inconvenientes, aceleraron el proceso de formación de la Escuela de Música de Lakuntza. Después de numerosas reuniones con padres para que se incorporasen al proyecto musical de Lakuntza, y puestos en contacto con diversos organismos, la ilusión de nuestras aspiraciones iba madurando la viabilidad de este deseo. Así, en el curso 87/88, a los 13 niñ@s que iban a Altsasu, que ya empezaban a dominar el acordeón en sus diferentes niveles y el solfeo, se les unen otros 38 que tienen su primer contacto con las negras y las corcheas, pero ya en Lakuntza. Éramos una escuela reconocida por el Gobierno de Navarra y filial de Barañain. Se incorporaron nuevos profesores e instrumentos ( guitarra y Piano ), y cada trimestre debíamos pasar un control de examen por parte del Conservatorio " Luis Morondo " de Barañain, y ya en Junio, o Septiembre llegaban los terribles exámenes finales, los nervios, las tensas horas de espera para los alumnos, que se jugaban en apenas 10 minutos todo el trabajo del año, y también para los padres, que sufrían calladamente toda esta situación. Con la llegada de la LOGSE, la escuela se convirtió en órgano independiente y autónomo, ya no pertenecíamos a Barañain, sino que tuvimos que esforzarnos tod@s para adaptarnos a las exigencias de la nueva ley, planteando y adecuando un Plan de Centro para la Escuela de Música de Lakuntza.
El esfuerzo fue grande, por eso nuestro agradecimiento al Ayuntamiento, a los sufrid@s y sacrificad@s madres y padres, a todos los profesores que han integrado su plantilla en alguno de estos años y por supuesto a l@s alumn@s. Al Ayuntamiento, por haber creído y apoyado siempre este proyecto. A las madres y padres, por hacer frente a los malos momentos, manteniendo contra viento y marea la viabilidad de este centro. A los profesores por intentar guiar con mimo e ilusión los destinos musicales de los lakuntzarras. Y finalmente a l@s alumn@s, que algunos de ell@s incluso, han terminado la carrera superior en el Conservatorio, y otros, desgraciadamente, han ido abandonando sus estudios con el transcurrir de los años, porque no se trata de una actividad fácil, ya que requiere mucho esfuerzo diario y sacrificio, pero las inquietudes de este pueblo, han hecho que esta escuela, esté más viva que nunca, y si no, repasemos un momento los datos que manejamos. En el curso 2001/2002 se incorporaron nuevas especialidades instrumentales, txistu, trompeta y percusión, que sumadas a las ya existentes, (acordeón, guitarra y piano), hacen que nuestros conciertos ganen en atractivo. Nuestr@s alumn@s más pequeñ@s, l@s de 3 a 6 años, en las clases de Música y Movimiento, pueden ir descubriendo y experimentando la música casi sin querer.
Con el paso de los años, hemos introducido algunos pequeños cambios, para personalizar algo más nuestra escuela. Tenemos un logotipo lleno de colores que define muy bien lo que somos, una escuela llena de vida y de proyectos a realizar y también tenemos un nombre que tiene mucho que ver con nuestro pueblo, San Saastin, San Sebastián es el patrón de la localidad, la ORDEN FORAL 203/2003, de 20 de mayo, del Consejero de Educación y Cultura, autoriza el cambio de nombre, con lo cual desde esa fecha pasamos a llamarnos Escuela Municipal de Música "San Saastin" de Lakuntza. Como muchas escuelas, y Lakuntza no es una excepción, trata de canalizar el desarrollo musical y personal de l@s alumn@, ofreciendo una formación práctica que potencia su sensibilidad, creatividad e interés hacia una mejora de nuestra realidad cultural. Aunque, lo más importante de todo es, que tratamos con personas en proceso de formación, y aparte del bagaje cultural que van asimilando y del cual se enriquecen y nos enriquecemos todos, el estudio de un instrumento musical potencia y desarrolla otras cualidades que van formando su carácter: el afán de superación, el desarrollo de su capacidad comunicativa, el sacrificio, el trabajo constante... Y se incorporan a su personalidad para canalizarlas y valerse de ellas en el aprendizaje de la asignatura más difícil que hay: la vida.
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